Es un hecho que ser completamente invisible en nuestra sociedad es una utopía. También es un hecho que no está bien -y no tiene mucho sentido en mi opinión- serlo. Para mí el tema principal es que antes podíamos controlar de mejor forma lo que se sabe de nosotros y ahora mismo no tenemos idea cual de nuestra información, personal o no, está circulando por internet. Y no me refiero a comentarios de otras personas, o noticias no confirmadas, sino a detalles ciertos, veraces, con el potencial de generarnos grandes dolores de cabeza y problemas financieros -incluso legales- si nuestros datos son conocidos por personas sin escrúpulos.
En este contexto entonces, siento que lo adecuado pasa por mantener el sentido común -que como sabemos es el menos común de los sentidos, pero debemos hacer un esfuerzo- y considerar nuestras acciones en el ambiente virtual como si fueran acciones en el mundo real. De esta forma, y siguiendo esta línea de pensamiento, usar redes de datos conocidas, de ser posible nunca las públicas, y solo nuestros dispositivos para acceder nuestras aplicaciones, redes sociales, páginas web que frecuentamos es lo primero. Si no fuese posible acceder a internet mediante una red conocida, entonces convendría considerar contratar un servicio de red privada virtual (VPN por sus siglas en inglés).
A partir de allí, se hace necesario asegurar que nuestros teléfonos inteligentes, computadoras/ordenadores, altavoces inteligentes, etc., estén actualizados con las últimas versiones de software, de manera que los parches de seguridad estén al día en nuestros aparatos. En este punto luego es importante considerar si realmente necesitamos tener todas esas +30 aplicaciones instaladas en nuestro dispositivo móvil -sin importar si son juegos, aplicaciones de productividad, redes sociales u otras- ya que, por cada una instalada, información sobre nosotros es recolectada por distintas compañías u organizaciones que pudieran comercializar estos datos o, peor aún, tener una filtración de datos. Luego entonces es imprescindible considerar que cosas publicamos en nuestras redes sociales y si necesitamos compartir tanta información por esa vía.